Por Jacinto Sergent
Siempre que se encuentran con alguna nueva forma de vida, el Comandante de la nave invita a cenar -horario guiado por alguna forma de reloj que mide el tiempo interestelar- a lo que sería la jerarquía mayor de ese nuevo grupo de humanoides. Ayudados por la Inteligencia Artificial del nao que se desplaza entre las estrellas a velocidades insospechadas logra superar las barreras de comunicación hasta que… hoy la pusieron, por mucho que se disculparon no hubo manera de hacerse entender por los agasajados, se retiraron del lugar muy molestos, evidentemente insultados, lograron expresar “ustedes comen como fornican”.
Al principio todo era bip bip de pulsos generados por la única tecla que lograba contacto metálico don una barra situada debajo del pulsados. Secuencias de esos pulsos eran transformados en letras descifrables por el interlocutor situado a distancias muy lejanas, conectados entre sí por postes de madera que sujetaban cables entre sus puntos. Era la maravilla tecnológica, pulsos cortos y largos entendidos como sonidos que sólo el hombre entrenado podía transformar en palabras. La primera forma de Inteligencia Natural encargada de interpretar la comunicación de símbolos al lenguaje “coloquial”.
Las claves evolucionaron tanto que, aún en estos días que casi es posible leer las miradas, pensamientos y sinapsis cerebrales, tres timbres y sabré que eres tú o tal vez un tema especial para identificarte “Juan mecánico o Juana pedicura”. Mucho hemos avanzado desde la Cueva de Altamira, la Piedra Rosetta, los Petroglifos de Vigirima a las señales recibidas del Telescopio Huble; pero lo cierto es que la flojera nos mata y la muchachada hace llenar el diccionario de palabras en desuso del vetusto palabrerío que mal escribimos de nuestro castellano. T veo en ksa.
Lo interesante de la escritura Morse es que no permite errores, un punto más o una raya menos y el mensaje cambiará a estado “indescifrable”, con la ventaja que es una conversación sólo entre dos que se entienden. Con los diccionarios abiertos, cuando las palabras son descifrables por todo el que lee, el problema se presenta en lo inferido porque todavía queda mucha gente de criterio a gríngolas, no saben leer el fondo de los contenidos. Esto, acompañado del “pensamiento cristal” que muchos llevan oculto en intersticios nada psicodélicos y que son reforzados por hemisferios izquierdos de marcadas tendencias progre; pero nada que ver con el Progreso Desarrollista.
Hoy vamos marcándonos de intuición virtual como parte de la evolución del cerebro, aprendemos y ensayamos a identificarnos en compatibilidad intelectual y hasta emocional. Ese WiFi de neuronas haciendo sinapsis en distancias reales puede más que la Inteligencia Artificial que descifra tus gustos, pero desconoce la inteligencia nómada que nos separa del sedentarismo del pensamiento. Somos humanos en plena evolución, aunque vemos mucho sedentarismo en “zonas de confort”.
La parte odiosa de las comunicaciones abiertas accesibles del mundo virtual tiene que ver con la nueva raza cyborg de haters a quienes las conversaciones en armonía de seres “felices” les hace ruidos en su incontrolable “infelicidad. Conversando con CPP, no es Carmen Victoria pero tampoco nada que envidiarle, me comentó “Hay gente que disfraza de muy mal humor el sarcasmo, la sátira, la crítica y el odio, y todo lo cuestionan; tu pones [en las RRSS] yo soy feliz –‘hay claro, no puedes pensar en ser feliz en tu egoísmo, porque se ahogaron unos niños en Etiopía en un charco de lodo de una inundación”. Esa envidia personal de ese mundo en constante disrupción que incita a encontrar la siguiente parada, bajarse del planeta y crear un Nuevo Mundo sin Haters, no sea que nuestra presencia llena de alegrías y buenas vibras los haga más odiosos y todo termine en karmas negativos para nuestra manera de comunicar y amar.
El peo de las comunicaciones es la falta de interpretación del tema oculto, los mensajes inferidos, la imposibilidad de preguntar antes de soltar las artillerías de defensa, el momento de lucirse haciendo quedar mal al otro, la mala elección de las RRSS en las contrataciones de censores con poca Cultura General. Hoy, hasta la Inteligencia Artificial se está “envirulándo” de esa anulada facultad de interpretación. Demostrado está en el primer párrafo de este escrito que “ustedes comen como fornican” y es el mayor insulto para una cultura desconocida en nuestros Hemisferio Izquierdo y Derecho donde la tradición, la historia y costumbres en “comer” en la mayor intimidad de nuestro ser, no es posible.

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