Por Jacinto Sergent Existen creencias desplazadas de los géneros, de allí esa forma de actuar tan desenfrenada en cuestiones sexuales. La responsabilidad viene precisamente del Positivismo Tóxico en las relaciones familiares. Éstas, las habilidades sociales positivas, siempre han mostrado aspectos “favorables” en lo que se refiere a la programación de conductas apropiadas para todos, pero también surte el efecto contrario cuando son excedidas las atribuciones de padres, representantes y familiares cercanos que permiten algunos tipos de crianzas llenas de libertades que sólo les otorga algunos minutos para librarse de lo esencial como lo es el aporte de la “familia” a la sociedad. Existen familias buenas y familias malas con su desfile de ámbitos intermedios entre lo bueno y lo malo, además se debe tener en cuenta el hecho cultural del entorno donde lo que es bueno para algunas familias es malo para otras. El punto es que la familia, sea buena o mala, es el ejemplo a imitar. Ésta id...