por Jacinto Sergent Senderismo en el Parque Metropolitano La naturaleza de todo ser vivo y consciente es la de vivir en paz, en armonía con su entorno, en amor con su mundo y el mundo de los demás. Al observar el reino vegetal se puede notar que las plantas viven en paz y armonía con todo lo que les rodea, hasta con el hombre. Los “vegetales” no necesitan de la consciencia animal para alcanzar esa paz y esa armonía que en especial busca y desea el hombre. Se pierde la serenidad del pensamiento humano y se vive en constante agitación sin darse cuenta. Un buen ejemplo de esto es la contemplación de un valle, o mejor ejemplo es un lago en total quietud al que a manera de juego y relajación se le comienza a lanzar “piedritas” para deleitarse con las ondas creadas al impactar estas sobre el espejo del agua. La cuestión es que rara vez se está solo en ese instante lúdico y muchos al rededor se suman a lanzar objetos al paisaje líquido. Cuando varias personas alrededor del lago jue...