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DE UN EXTREMO AL OTRO

 


Por Jacinto Sergent

 

Diré la verdad de este TBT que es un TBT de un TBT escrito hace algún tiempo. Supongo que me irán a reclamar por incluir “refritos” que antes no fueron leídos (sé que muchos montan el paro de haberme leído), pero que a veces son buenos recordar. De hecho la Partida de Nacimiento de este TBT está registrada en fecha 20 de mayo 2021, así que oficialmente es un TBT. Recuerdo que cada 20 de mayo felicitaba a mi amiga Pella por ser su día de cumpleaños, hasta que dejé de felicitarla porque nunca cumple el 20 sino el 11; preferí olvidarlo por completo que seguir metiendo la pata. Ahora, gracias a las RRSS, me entero al día siguiente de cada cumpleaños, pero cuento con la excusa “no te felicité ayer porque eran demasiadas personas saludando y no quise perderme entre tantas cumplimentadas” y no de madres.

Es jueves de TBT y me pasa que procuro dejar el pasado en olvido, a no ser que algo me mantenga ese pasado en presente, sin importar que sea jueves o viernes ya que está la opción de cambiar la segunda T por una F para los olvidadizos que suben sus TBT los viernes. En mi caso cambiaría esa T por una Y de Year. Aunque para hacerle honor al jueves, confieso que no sé dónde dejé la taza de café que me acabo de servir; es que con las tareas de esta hora: cocinar, servirle a las mascotas Rambo y Ashdi, comer e intentar escribir con el gato quitándome el ratón, apaga el monitor, etc., sólo recuerdo de TBT “ The Year of the Cat”.



Para no dejar a Rambito fuera de comentarios, subiré una foto suya. Capaz y se molesta por estar rayándolo en las redes con sus conductas rocheleras después de “El Baile del Perrito”, aunque él no es de esa época prefiere aquella música que no es tan perreo como el actual, además es jueves y deben ser situaciones del pasado, que insisto en preferir olvidarlas que traerlas al presente. Puede ser que no esté de acuerdo en quedarme en el pasado, aunque muchas personas permanecen en aquellos momentos. No sé si Trino Mora sigue sesentero (de aquella década) a sus ochentipico o si ya usa camisa con mangas largas.

Los TBT de esa época se cuentan como Bonanza Perecista, no del Jiménez, sino del Rodríguez, muchos éramos ricos y no lo sabíamos. Recuerdo una conversación con un ex compañero de empleo (trabajo refiere al de hoy), dónde analizábamos que las suegras viajaban por el mundo con lo que cobraban de pensión. Mínimo un viajecito “pá’ laisla” y traían las maletas repletas de ropa, vajillas, televisores, otras más osadas regresaban con media licorería envuelta entre periódicos (esto era un material producto de la disolución de pulpa de madera compactada en forma de hojas para realizar publicaciones de noticias), y después se iban para España.

En días pasados entré a uno de esos grupos del que uno es miembro pero nunca se pasea por allí, casualmente me encontré con un gentío que coincidíamos en la City Hall alguno que otro fin de semana. Todos hablaban de lo mismo, la visita de Gloria Gaynor. En verdad hubiese sido genial que todos tuviésemos celulares con cámaras para hoy lucirnos sentados alrededor de Gaynor casi en concierto íntimo. O de cuando Barry White se presentó en El Gran Salón del Caracas Hilton con su orquesta Amor Ilimitado. Allí no fue tan íntimo por la cantidad de mesas, White vestido de blanco, con su enorme piano blanco… y aquel mujerero alrededor.

Otro TBT mental es de cuando vino el grupo The Jackson Five, con Frank Quintero de telonero. Esta vez era que lo movían a uno de un lugar a otro, pero estuve muy cerca del escenario. Una noche genial fue esta con Los Cinco de Jackson, las otras también. Lo más genial es que algunas personas al leer estos tres comentarios recordarán que estuvimos juntos, así que no estoy sólo en estos TBT y tampoco sin memoria. Como de costumbre, salíamos de allí a comer arepas o perro calientes  y tomar café. Antes no eran tan costosas las entradas para ver a aquellos verdaderos artistas, nunca como lo “caras” que son hoy; pero ese despelote de costos comenzó con una presentación de Julio Iglesias (más caro que los anteriores juntos) y luego se picó José Luis saliendo a cobrar el triple de Julio.

 

2 en 1 en vez de 3 y muchos nudos; no nudes

A  ver ¿qué será un extremo? Tal vez sea cada punta de un hilo sin anudar, es decir que podemos tener un ovillo o una madeja sin saber realmente cuáles o cuántos son sus extremos. Del ovillo se pudiese afirmar que viene integro, pero ¿a quién no le ha pasado que en uno de estos ya viene anudado o empalmado un extremo a otro hilo para completar esa bola impecable? Mientras que la madeja puede tener forma según quien la haya recogido, sin importar cuantas uniones sean encontradas, pues ya de antemano suponemos que las trae. Pero ¿en realidad tiene importancia la cantidad de nudos ya conocidos dentro de una madeja? Pienso que no cuando se está claro que no se trata de un ovillo, el problema es el empalme dentro de un ovillo que supuestamente viene sin imperfecciones ocultas.

El planeta cuenta con cientos de millones de años. Nunca nos quejamos de ocupar un pequeño trozo de la Pangea, pero la tierra sigue siendo una madeja con continentes unidos por la misma tierra bajo el agua. Los continentes son trozos recogidos en perfecto orden, aunque con la amenaza latente de resquebrajarse por nuevos estirones. Habitamos una madeja gigantesca comparada con nuestra diminuta humanidad, una diminuta madeja en el polvillo de arenas y rocas gigantes en un universo tan enorme que el mismo vacío le cubre para que pueda seguir en expansión. Entonces cuánta importancia tiene un hilo roto, cinco continentes separados o el pasado entrelazado en continuos nudos que suele ser blanco de críticas humanas.

 

Hoy leí por las redes que “Todos son santos cuando hablan de pecados ajenos”. Supongo que según el continente donde nos encontremos y según la cultura, además del espacio-tiempo que ocupemos, un mismo “pecado” pasa de mortal a “c’est la vie” o de un castigo impuesto por la Santa Inquisición a una suspensión en las Redes Sociales –que para algunos debe ser algo similar- con la seguridad que al menos conservaremos la respiración si no caemos en las manos “extremistas” de quienes consideran suficiente saberte nacido en otro continente para que sobre ti penda una de esas espadas de Damocles como en la leyenda griega (juego de palabras, aclaro pá’que no me caiga encima la inquisición), es que ahora todo es un rollo, digo madeja.

Hablando de extremos, moralejas, bulos, chismes y mentiras. Todavía estoy molesto por los inquisidores que chismean con mentiras sobre algunos chistes publicados en las RRSS. Face e Insta parecen medios donde debe estar oculto Fray Tomas de Torquemada, cazando a gentes que se divierten con juegos de palabras para invitarlos a su hoguera (por cierto, también aclaro que Torquemada murió en el año 1498, no se incita a nada contra los espíritus… cuando existen, y hoguera tiene que ver con hogar, como en los ositos cariñosos); pero ese es otro nudo envuelto de mentes vacías en su propio universo de estopas.

Mejor me voy a tomar café en otro extremo para que no me miren feo.

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