Por Jacinto Sergent *
La Importancia de la Otredad del Self I
Estrés
El cerebro humano no es independiente de nosotros, así que podemos y es nuestro deber programarlo para lo positivo, de hecho el estrés tiene diferentes niveles y no todo estrés es malo. Eutrés, distrés y burnout son tres de sus formas y las palabras tienen efecto en su intensificación progresiva para ponerlo a nuestro favor o para que nos aniquile.
Trabajemos ese mantra que repetimos como si se tratara de una moda “quiérete a ti mismo” esto debe ser entendido como el disfrute de hacer el bien para uno mismo; pero sin excluir hacer el bien para los demás, porque hacer el bien se disfruta en los diferentes estados de la consciencia humanista donde residen los planos mental y espiritual. No puede existir humanismo sin la unidad cuerpo-cerebro-mente. El humanismo es una característica de quien se beneficia al construir una mejor sociedad, y ese beneficio está en la reciprocidad del bienestar; pero, esta característica está siendo mejor asumida por otras especies vivas mientras que muchos hombres se dedican a involucionar por convicción de que el mundo le pertenece al más fuerte y más rudo.
Hacer el bien para el disfrute de todos, sin desvivirse primero por el otro, pero tampoco ignorando su existencia porque la misma sociedad que nos contagia es la misma que resulta ser la vacuna.
La Importancia de la Otredad del Self II
Patrones de Pensamientos
Cuando nada nos sale bien nos dicen que lo malo es atraído por nosotros mismos. Que debemos cambiar nuestros pensamientos. Los patrones mentales son subjetivos. Estos patrones de pensamiento crean la visión de lo real y por supuesto de tus reacciones según los acontecimientos. Eso lleva a preguntarnos en qué lugar del cerebro se almacenan los patrones de pensamientos.
De la manera más simple se puede decir que nuestro cerebro no es solo esa masa que ocupa la bóveda craneal. A primera vista tenemos tres subsistemas cerebrales: Uno es el cerebro reptiliano donde se originan los instintos, el segundo es el cerebro límbico o mamífero desde donde expresamos nuestras emociones y el neocortex donde reside la razón.
El conteo de cerebros no termina allí, esa “unidad múltiple” está dividida en dos hemisferios: el izquierdo que es el calculador matemático y el derecho que es el divertido bailarín. También existen módulos cerebrales donde cada uno está especializado en funciones interconectadas que nos permiten actuar. Los cerebros también dependen del género… los hay masculino y también femenino.
Por otra parte también tenemos patrones que se ubican en memorias genéticas y memorias aprendidas. Tienen sus senderos de tránsito según donde se originen los acontecimientos hasta llegar a los lóbulos pre frontales donde razonamos nuestras reacciones. Esas realidades construyen redes hebbianas (que son la asociación entre células nerviosas que mientras las usamos se fortalecen y cuando dejamos de usarlas se debilitan).
Estas redes se encargan de organizar los bancos de datos donde son almacenados las costumbres, experiencias, creencias, valores…etc Se fortalecen en la medida que vamos viviendo nuestra propia vida y también de las vidas que copiamos del entorno. Tenemos otros módulos que son mentirosos, por ejemplo “el intérprete” que nos engaña mostrando experiencias que nunca hemos vivido.
Los patrones de pensamientos no se rompen. La transformación de nuestros pensamientos no es una cuestión exotérica, se logra a través de la repetición de acciones. Para mí se debe comenzar por identificar la memoria genética que parte desde la amígdala cerebral y si prevemos que nuestra reacción será negativa, pues frenarla antes que esa señal llegue hasta los LPF.
En ocasiones somos recomendados a trabajar la autoestima para alcanzar esos cambios de pensamientos: pero lo primero, antes de esforzarnos en remozar la Autoestima Positiva, es vivificar el Autoconocimiento: esto trata sobre documentar nuestras conductas, emociones y reflejos corporales para anticiparnos a las buenas y malas reacciones.
Se habla mucho de crecimiento personal para alcanzar el desarrollo interior, como también se habla de constelaciones familiares. Estas esferas del conocimiento interior y de la identidad ancestral pudieran servir para encontrar el origen de nuestros patrones de pensamientos y conductas: De este punto podemos lograr: eliminar patrones rígidos que afectan nuestra actualidad por no adecuarse al contexto, apartar de nuestras vidas patrones desventajosos e innecesarios, determinar lo beneficioso de nuestros pensamientos, construir el nuevo patrón mental y vivir esa nueva realidad para debilitar las viejas Redes Hebbianas de conductas no cónsonas con el lugar y/o espacio donde nos encontremos y desplazarlas por nuevos patrones de pensamientos.
La Importancia de la Otredad del Self III
Positivismo Tóxico
La Programación Neurolingüística o PNL no se basa en ninguna teoría, se trata de estrategias que se centran en usar modelos de pensamiento para influir sobre el comportamiento y hábitos de una persona. En manos de orientadores, psicólogos y otros profesionales de la conducta siempre será una herramienta positiva ¿Cuál sería el resultado de la PNL en manos de un gurú de la red?
No porque suene bonito es lo correcto, regresemos a la frase quiérete a ti mismo. Algunos insisten en completarlo con la frase ¡qué importancia tiene lo que digan o piensen o vivan los demás! Pues, sí tiene importancia, cuando ignoras la existencia de los otros también estás ignorando tu propia existencia.
La excesiva generalización de siempre mostrar actitudes de optimismo y felicidad se van transformando en Positivismo Tóxico cuando son silenciadas las emociones negativas. Esto al final resulta en conductas ostracistas de minimización, invalidación, negación de los demás y de sí mismo cuando intentas pasar la página y ni porque cambies de libro lograrás superar aquello que te llevó a buscar la ayuda.
Las emociones humanas existen, todos, en algunos momentos, vivenciamos esos estados emocionales de alegrías y sufrimientos. Cada vez que durante un episodio inesperado nos aconsejan eso también pasará nuestro pensamiento tal vez responde sin pronunciar palabras (para no ser groseros) sí, pero ahora quien lo está sintiendo soy yo, permita que viva mi dolor.
Debemos entender, comprender y aceptar nuestras emociones felices y dolorosas, todas son necesarias y ninguna debe ser encasillada dentro de lo negativo para poder afrontar el momento sin enviar a esas emociones dolorosas al cajón de los rechazos automáticos. En todo caso nuestro cerebro conoce cuando estamos en presencia del Positivismo Tóxico, pero conscientemente desviamos las advertencias de la intuición. Debemos escuchar nuestras emociones.
La Importancia de la Otredad del Self IV
Asertividad
Cada vez que hablamos de las Habilidades Sociales, debemos tener en consideración que en ellas existen estilos personales para sus prácticas, es decir, dentro de las conductas que son aprendidas se encuentran expresiones que refuerzan y defienden los derechos de cada quien, por supuesto que para verlo de una manera sana en lo social. Eso debe ocurrir sin negar la existencia y defensa de los derechos de los demás.
La Conducta Asertiva es un aspecto de las habilidades sociales. Es decir que realmente se aprende a convivir bajo estrategias de afrontamientos en situaciones interpersonales complejas que conducen a la autorregulación de las emociones y de los sentimientos para favorecer las relaciones teniendo en cuenta las emociones y los sentimientos de los otros.
Son tres los diferentes estilos personales de conductas:
Conducta pasiva que es un estilo de escape.
La persona pasiva, siente sus derechos violados, es inhibida, introvertida, reservada, no consigue sus objetivos, se encuentra frustrada, infeliz y ansiosa, ya que permite a los demás elegir por ella. Hay algunas personas que no defienden sus derechos con el fin de no deteriorar sus relaciones con los demás y adoptan conductas de sumisión esperando que la otra persona capte sus necesidades, deseos y objetivos.
La respuesta a esta conducta es aprender que perder o ceder ante otra persona puede ser aceptado para evitar el conflicto; pero esta no es una manera habitual de buen funcionamiento en las relaciones.
Conducta agresiva es un estilo de lucha. Implica la defensa de los derechos personales y la expresión de los pensamientos, sentimientos y opiniones de una manera tal que a menudo es deshonesta, normalmente inapropiada, siempre viola los derechos de la otra persona, se mete en las elecciones de los demás, es beligerante, humilla y desprecia a los otros, es explosiva, hostil y autoritaria.
La persona asertiva o tercera conducta elige por ella misma, protege sus propios derechos y respeta los derechos de los otros, consigue sus objetivos sin herir a los demás, es expresiva social y emocionalmente, se siente bien con ella misma y tiene confianza en sí misma.
El objetivo de la conducta asertiva no es conseguir lo que el sujeto quiere, sino comunicarlo de forma clara y directa. Es decir que la conducta asertiva se aproxima al estado ideal del ser.
¿A de cuál de estos estilos de conducta crees que perteneces?
*Acupuntor Antiestrés, Practitioner Bach Registered VZP-2016-0420 G, Genético Acupunturista Certificado 072 Escuela de Medicina Tradicional China Cun Kou, Diplomado Control del Estrés Cecip – Neurocapital Humano 2012, Metodología de la Investigación en las Neurociencias IAEU 2013, En curso: Psicoterapia Floral, Psicoterapia Ancestral China
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